Carta a un Senador de la Provincia
Señor legislador y amigo:
Su epístola me sorprende. Es ingenuo preguntarle a un cura que piensa de la Escuela Laica. ¿Usted también es de los que creen que soy un cura liberal? Sospecho que es una desas consultas médicas por sorpresa que hacemos a los doctores amigos de sopetón en la calle:
- Che, hace días que tengo sensible la cintura, un dolorcito en la amígdala y ganas de pegarle al portero cuando me levanto; ¿qué te parece?
- ¡Que deberías hacerte ver!
Sí. Sospecho que usté quiere que le haga gratis el discurso. Y yo no sé hacer discursos. Lo que opino, bien sabe usté que es igual a lo que usté opina.
¿Usté opina que el laicismo en la Argentina es un cuento del tío?...
Yo también.
Justamente, acabo de ver un periodiquito de Tandil, llamado "Germinal - Periódico Socialista - Aparece los Jueves", con un larguísimo cocido titulado: "Hay que reconquistar la escuela laica". Si hay que reconquistarla, primero fue una conquista. Quiere decir que no estaba aquí; nos vino de afuera, armada y violenta. No era de aquí, no estaba en la tradición, y la dejaron entrar nuestros mayores por quién sabe que fatídica flojera, como a los gorriones y al sorgo de Alepo, creyéndola un gran progreso.
Pero yo tengo hoy templado el instrumento y las payadas me gustan. Usté reducirá a estilo parlamentario lo que Dios me inspira acerca desa cuestión compleja; pero yo se lo voy a dar en dos preguntas secas, una pregunta filosófica y una pregunta política, contestadas a la criolla, no más; y si se descuida, se las pongo en verso:
1. ¿Debe el Estado tener una Religión?
2. ¿Debe el Estado Argentino enseñar la religión cristiana en sus propias escuelas?
