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27/2/17

DESDE EE.UU. Y RUSIA APUNTAN CONTRA EL "MECENAS" DE LA CONTRACULTURA, GEORGE SOROS


¿El quiebre del 'Nuevo Orden Mundial' de Soros?

Sputnik (23/02/2017).- Durante décadas, las élites estadounidenses han distorsionado las ideas de la democracia, la globalización y los derechos humanos con el fin de propagar su influencia por el mundo, ganando mercados y suprimiendo sistemas políticos soberanos.

Ahora, la llegada de Donald Trump al poder en el seno del propio liberalismo, es percibida por muchos expertos como una prueba del quiebre de esas ideas.

Así, más de 17.000 personas se han unido ya a la campaña de recaudación de firmas que exige al presidente Donald Trump prohibir en territorio estadounidense cualquier actividad de George Soros y su familia, privarlo de la ciudadanía y expulsarlo del país. El especulador financiero y fundador de la Open Society Foundations es acusado de manipular y sobornar a las élites para propagar los así llamados valores de la época postmoderna.

Pedimos que se emita una orden judicial por las deliberadas acciones [de Soros] encaminadas a desestabilizar y quebrar nuestra economía, promoviendo su agenda de Nuevo Orden Mundial, anti-Americana, de fronteras abiertas, globalista, con la intención de destruir nuestro país”, dice la petición, cuya autora es Vanessa Feltner, una activista y compositora de Ohio.

George Soros, de acuerdo con la petición, estaría tratando de destruir EE.UU. mediante “la compra de nuestros gobiernos, la manipulación de nuestra moneda, la compra de políticos y la perjudicial compra de influencia negativa sobre nuestros valores occidentales”. “Queremos que Estados Unidos siga siendo una nación soberana y republicana”, subraya la petición. “Este hombre y su hijo continuarán intentando destruir nuestros valores occidentales y estamos de acuerdo en que debe ser eliminado o detenido de inmediato para proteger la seguridad de nuestros valores y de nuestro país”.

Ígor Pshenichnikov, asesor del director del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos, un influyente grupo de expertos con sede en Moscú, explica a Sputnik lo que está en juego en esta batalla ideológica. Echando un vistazo a lo que se conoce sobre las actividades de Soros a escala global, señala que prácticamente todo lo que está expuesto en esa petición ha sido aplicado durante décadas no solo en EE.UU., sino más allá de sus fronteras.

Soros esbozó su visión del mundo en su libro ‘The Age of Fallibility’ (La Edad de la falibilidad)” recuerda Pshenichnikov, enfatizando que su principal objetivo es supuestamente crear un mundo sin fronteras, donde todos sean iguales y libres, incluso a costa de que el interés de las minorías prevalezca sobre el interés de la mayoría.

A modo de ejemplo, el experto señala que la ideología de género que promueve Soros “nace en lo profundo del movimiento feminista, que hoy día se ha convertido en una base sociopolítica de la sociedad occidental”. Más allá de la igualdad de género, sin duda, una noble causa, esta ideología le impone a la sociedad moderna la doctrina de “ausencia de identidad de género”, sin tener en cuenta que “para él o ella, el género es la forma en la que naturalmente se expresan en el mundo”.

Durante el último año, los hackers han presentado al mundo decenas de documentos relacionados con las actividades de la Fundación Open Society. Entre otras cosas, estos revelan los esfuerzos por quebrar las ideas conservadoras y promover una doctrina de ‘post familia’ en las sociedades occidentales.

Bajo su patrocinio, la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud elabora documentos como ‘Normas para la educación sexual en Europa’. Si se da una lectura a sus páginas, se hará evidente que detrás de la noble causa que expone su título, se esconde la intención de “formatear a los niños europeos desde pequeños, dejando su matriz [de género] innata destruida”, apunta Pshenichnikov.

La financiación de diferentes ONGs destinadas a desestabilizar a los países que no cumplen con el sistema de valores de Soros no es secreto para nadie. En su propia página web, su fundación Soros presume haber gastado miles de millones de dólares en el desarrollo de los ‘valores democráticos’ alrededor del mundo.

Hace tres años, Soros invirtió decenas de millones en ONGs ‘pro-democráticas’ en Ucrania, para respaldar a los grupos paramilitares que, lejos de cualquier marco legal, sacaron del poder al electo democráticamente presidente Víctor Yanukovich por su postura prorrusa. Al llegar al poder, unos de los primeros decretos promovidos por las nuevas figuras fue la prohibición del idioma ruso —lengua natal para la mayoría de los habitantes del sur y oriente ucraniano— lo que catalizó la sublevación contra las nuevas autoridades nacionalistas. Otro claro ejemplo de imposición forzada del interés de las minorías sobre la mayoría.

Varios líderes orientados a conservar los valores tradicionales ya han dejado claro su posición respecto a Soros y sus fundaciones. El propio Viktor Orbán, primer ministro de Hungría —país donde Soros tiene sus raíces—, ha expresado públicamente que los conceptos que promueve el multimillonario “a lo mejor son bien intencionados, pero ingenuos, y a lo peor se basan en una evaluación calculada de los procesos que llevaron a la destrucción de las civilizaciones tradicionales, modos de vivir, culturas y naciones”.

¿Está Soros financiando en la sombra las protestas contra Trump?

Ahora, destaca Pshenichnikov, tras la elección de Donald Trump por la población tradicionalista de EE.UU., las masivas manifestaciones organizadas por ONGs, que usualmente tenían lugar en los países en desarrollo, han comenzado a aparecer en los propios Estados Unidos con características muy similares a sus predecesoras, como un único color e identidad de marca.

¿Quién saldrá victorioso en la batalla ideológica en el seno del globalismo liberal? Sólo el tiempo dirá …

4/2/17

DE LA GLOBALIZACIÓN AL NACIONALISMO


Por Vicky Peláez para Sputnik (publicado el 01/02/2017)

La histeria a nivel mundial, desatada contra las últimas órdenes ejecutivas de Donald Trump y en especial, contra su decisión de construir el muro con México y el decreto migratorio, refleja la desesperación de la clase dominante internacional frente al nacimiento del Nuevo Orden Nacionalista Mundial.

En realidad, este proceso ya fue anunciado el 19 de setiembre de 2013 por el presidente de Rusia Vladimir Putin ante el Foro Internacional de Debate Club Valdai al afirmar que ningún país podría avanzar en su desarrollo "sin una autodeterminación espiritual, cultural y nacional". Putin también remarcó que "podemos ver cómo muchos países euroatlánticos están rechazando sus raíces, cuyos valores cristianos, constituyen la base de la civilización occidental. Ellos están incumpliendo los principios morales y su identidad tradicional: nacional, cultural, religiosa e inclusive sexual… Al mismo tiempo, vemos intentos para lanzar el modelo estándar de un mundo unipolar con falta de definición de las instituciones de derecho internacional y soberanía nacional. Un mundo así unipolar y estandarizado no necesita de los estados soberanos, necesita vasallos".

Aquel discurso del gobernante ruso fue percibido por el establishment neoliberal internacional como una expresión de nostalgia por el pasado que ya había dejado de existir y había quedado solamente en la fantasía de los ultraconservadores o desesperados nacionalistas. En aquel entonces, la clase dominante internacional encerrada en su agenda del dominio mundial no se dio cuenta del nuevo proceso mundial que estaba naciendo. La opinión pública del planeta se estaba revelando contra el único mundo de Clinton y Obama gobernado por el dinero y, donde la democracia se había convertido en una mercancía ordinaria que se podía comprar y vender igual que a sus representantes políticos.

Rusia, según la líder del Partido Alternativa para Alemania, Frauke Petry, "hace 100 años se había convertido en el centro del movimiento revolucionario mundial, y ahora es el ejemplo para las fuerzas nacionalistas de todo el mundo". 

Uno de los primeros seguidores de Putin fue Abdel Fattah al Sisi, que en el 2014 ganó las elecciones presidenciales en Egipto, declarando que "nosotros los musulmanes no podemos seguir adelante, convirtiéndonos en el símbolo del mal, debemos parar eso".

El primer ministro de Hungría Victor Orban se pronunció también por el fortalecimiento de los valores tradicionales, nacionales, culturales y religiosos. La misma orientación está profesando la candidata presidencial de Francia Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional. El Brexit del Reino Unido promovido por el líder del Partido de Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel P. Farage es otra respuesta nacionalista a la agenda globalizadora del establishment de la Unión Europea.

​Donald Trump, analizado desde esta perspectiva, está muy cercano a las ideas de Vladimir Putin de la necesidad del fortalecimiento de la identidad nacional y de los valores diseñados por los Fundadores de los Estados Unidos. En sus presentaciones ante el público, Trump dio a entender que la política de sus predecesores, basada principalmente en una maquinaria de guerra, convirtió el comienzo del Siglo XXI en un permanente conflicto lleno de sangre, injusticia y miedo que hizo desgastar también a Estados Unidos. Frente a todo esto, Trump concibe la idea del excepcionalismo americano no en guerras sino en el negocio, el desarrollo de su tecnología y ciencia y en la recuperación del pilar de la sociedad norteamericana: su clase media.

Para el columnista de Asia Times, David P. Goldman, "Trump parece un lobo solitario listo para vengar las injusticias de la globalización", representando "la corriente principal norteamericana igual que Clint Eastwood representa el carácter principal americano". La meta primordial de Trump no es solamente proteger a los EEUU de la globalización que hizo que la exportación nacional de la tecnología haya bajado entre 1999 y 2014 del 18% al 7%, sino hacer retornar su país al glorioso período manufacturero estadounidense del siglo pasado.

Le disgusta al presidente Trump, igual que a la mayoría de la población nacional, que en el mismo período de tiempo la exportación de la tecnología de China haya crecido del 3% al 26%. Mientras tanto EEUU se convirtió en el principal exportador de guerras, muerte, golpes de estado, subversiones, y caos permanente. Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, EEUU vendió armas en el 2015 por valor de 209 mil 700 millones de dólares, lo que representa el 56% de toda la producción mundial. A la vez, por primera vez desde 1970 el índice de crecimiento de la productividad norteamericana cayó a un 0%.

Quizá la característica que el magnate mexicano Carlos Slim le dio al nuevo inquilino de la Casa Blanca afirmando que "No es 'Terminator', es 'Negotiator'" sea la más cercana a la personalidad y las intenciones de Trump, sin embargo, solamente el tiempo dará el veredicto final a la obra y a las acciones del presidente 45 de Estados Unidos. Mientras tanto, el nuevo líder de la primera potencia mundial tiene que enfrentarse a la guerra que le ha declarado un 90% de la prensa escrita y la televisión en EEUU y en la Unión Europea (ABC, CNN, CBS, NBC, MSNBC, BBC, The NYT, Los Angeles Times, Die Welt, Bild, Der Spiegel, etc.). Los globalizadores, que se declararon en rebelión contra Trump y los medios de comunicación a su servicio, están publicando día a día todo tipo de distorsiones, mentiras, rumores y falsedades para desacreditar al presidente y sus colaboradores.

Actualmente eligieron un decreto de Trump suspendiendo temporalmente el ingreso de inmigrantes y no inmigrantes de siete países (Irán, Irak, Siria, Sudan, Libia, Somalia y Yemen), para organizar actos de protesta en EEUU. Los periodistas globalizados presentaron esta orden ejecutiva como "Muslim Ban" (Prohibición Musulmana), distorsionando el hecho que la orden será vigente solamente durante 90 días. Lo que no quisieron informar los globalizadores es que precisamente, durante el gobierno de Barack Obama fue elaborada en 2015 "the List of Concern" (Lista de Preocupación) respecto a los inmigrantes de estos siete países y que en febrero pasado una orden ejecutiva del entonces presidente puso restricciones a la admisión de los refugiados de Libia, Yemen y Somalia.

En aquel entonces nadie protestó y los medios de comunicación globalizados supuestamente ni se dieron cuenta de la deportación ordenada por Barack Obama de más de tres millones de inmigrantes indocumentados, convirtiéndose en el presidente que más inmigrantes deportó en la historia de Norteamérica. Ahora Obama se convirtió por obra de magia en uno de los defensores de los inmigrantes y protesta contra la "injusticia" de Trump, olvidándose que precisamente durante su gobierno se promulgó en 2015 la Ley de Prevención de Programas de Extensión de Visas y Terrorismo. El analista del National Reniew Institute, David French divulgó que en el año Fiscal 2011, el gobierno de Obama admitió solamente 29 refugiados de Siria, en 2012: 31, en 2013: 36, en 2014: 105, en 2015: 1062 y solamente en los últimos días de su presidencia el presidente ordenó sorpresivamente la admisión de 13.000 refugiados de los cuales los cristianos representaron un 10%. 

La prensa globalizada guarda silencio sobre el hecho de que después de estos 90 días la Administración de Trump mantendrá el mismo límite de admisión de refugiados equivalente a los 50.000, que en los gobiernos de Clinton, Bush y Obama. Según el Departamento de Seguridad Interna (DHS), a pesar de las temporales restricciones, la Administración está aceptando esta semana 872 refugiados de los siete países que están en la lista de restricción. Tampoco los globalizadores informan a la opinión pública respecto a la orden ejecutiva de Trump referente a la admisión de los refugiados. De acuerdo a la última encuesta de Rassmussen Report, realizada por teléfono y medios virtuales en EEUU el 25 y el 26 de enero pasado, el 57% de los posibles votantes apoyaron esta orden ejecutiva de Trump para que el gobierno refuerce su capacidad de ubicar a los terroristas entre los visitantes, residentes y refugiados de los países musulmanes señalados en el decreto presidencial.

Esta es la realidad que los globalizadores están tratando de ocultar mientras que a la vez están intentando de presentar las marchas de protesta como la expresión de la mayoría de la población estadounidense y europea contra la supuesta 'prohibición musulmana' ordenada por la Administración de Trump. Hay muchos artículos denunciando que detrás de estas marchas de protesta está otra vez la siniestra mano de George Soros.

Debra Heine de PJ Media (29-01-17) en su artículo "Soros Bankrolling Effort to Stop Trump's Temporary Refugee Halt Order" presentó pruebas de que la mayoría de las organizaciones para fomentar las marchas contra Trump como "Make the Road" de Nueva York, American Civil Liberty Union (ACLU), National Inmigration Law Center, Urban Justice Center fueron fundados o están recibiendo dinero de la Open Society Foundation de Soros. En 2014, la ACLU, por ejemplo recibió 50 millones de dólares. Lo mismo está sucediendo en Europa donde ya está creciendo el movimiento "Stop Operation Soros" que se inició en Macedonia.

El Nuevo Orden Mundial de orientación nacionalista está abriendo lentamente su camino intentando desplazar al actual sistema internacional globalizado y unipolar. Por ejemplo en México ya aparecieron muchas publicaciones agradeciendo a Trump porque "gracias a sus medidas nos damos cuenta de las tantas maravillas que tenemos dentro del territorio" y, que el mayor perjudicado de los tratados ha sido precisamente su país. "Despertemos así como despertó Rusia", dice una pintada callejera.

2/2/17

LA AGENDA GLOBALISTA DE CHINA



La China moderna, creación de Wall Street.

Finalmente, China ha hecho una declaración inequívoca de apoyo a la globalización. El presidente Xi Jinping hizo muy apropiadamente una declaración globalista en el Foro Económico Mundial de Davos, celebrado del 17 al 20 de enero. Se había informado de que esta reunión de Davos se centraría en el aumento de la reacción anti-globalista, personificada en la elección de Trump. También se ocupó de la preocupación por el surgimiento del "populismo", la manifestación política conservadora del anti-globalismo que no es tan fácil de cooptar como la variedad de "izquierdas", como lo indica - de nuevo - la histriónica oposición de la izquierda a Trump.

Esta reunión de Davos propició un momento de despedida entre los plutócratas estadounidenses y sus líderes, con los EE.UU. representados por el vicepresidente Biden y el secretario de Estado, John Kerry, en sus actos finales en esos puestos.

El Presidente Xi promocionó la "globalización inclusiva", mientras que condenó el "populismo" como promotor de "guerra y pobreza". Jiang Jianguo, jefe de la Oficina de Información del Consejo de Estado, dijo en un simposio organizado por la Organización Mundial del Comercio en Ginebra, que el presidente Xi iría a Davos para impulsar el desarrollo, la cooperación y la globalización económica a fin de construir "una comunidad humana con un destino compartido" (‘China; Xi to promote globalization at Davos, not war and poverty’, Reuters, 11 January 2017; VER). 

Jiang explicó: "Con el auge del populismo, el proteccionismo y el nativismo, el mundo ha llegado a un cruce histórico donde un camino conduce a la guerra, la pobreza, la confrontación y la dominación, mientras que el otro camino conduce a la paz, el desarrollo, la cooperación y las soluciones mutuamente beneficiosas" (Ibídem).

El viceministro de Relaciones Exteriores, Li Baodong, en un informe sobre Davos, dijo que "China responderá a la preocupación de la comunidad internacional por la globalización, presentando las opiniones de Pekín sobre cómo impulsar la globalización económica hacia una mayor inclusión". Li dijo que las críticas al proteccionismo comercial dirigidas contra China, por parte de Trump y otros, eran injustas. "El proteccionismo comercial conducirá al aislamiento y no le interesa a nadie", dijo (Ibídem).

Aquí tenemos la retórica primaria que los globalistas han estado usando durante mucho tiempo. Las demandas y expectativas de una "comunidad internacional" son un eufemismo para la "comunidad internacional" de los oligarcas y la "opinión pública" generada por sus medios de comunicación. Hacerlo en nombre de la paz, el desarrollo y la cooperación es indicativo de que China adopta las palabras que han sido utilizadas por los políticos occidentales desde que los Catorce Puntos de Woodrow Wilson promovieron el "libre comercio" como un objetivo de guerra en nombre de un "nuevo orden mundial", como se llama ahora. Las aventuras imperiales desde Alejandro Magno han sido justificadas en nombre de la paz y la cooperación, y en la era de hoy con frecuencia en referencia a los "derechos humanos". La Segunda Guerra Mundial fue combatida por los Estados Unidos en el interés - nuevamente - del libre comercio mundial (globalización), como se declara abiertamente en la Carta del Atlántico de Roosevelt. La devastación de Serbia con el fin de obtener la riqueza mineral de Kosovo a través de la globalización se llevó a cabo en nombre de la "paz y la cooperación". Actualmente existe un departamento kosovar de privatización. Y así podríamos continuar a través de la historia hasta nuestros días, con las aventuras imperiales, las guerras y las revoluciones que se han emprendido en nombre de la "paz". China salta a bordo del tren globalista y su verdadero rostro queda expuesto ahora que hay un presidente de Estados Unidos que ha hecho algunos comentarios indicando que el comercio globalista de Estados Unidos y las políticas exteriores podrían ser revertidas.

Ahora que las líneas de interés se están definiendo con más franqueza, China se ve obligada a mostrar su mano como un partidario principal de la globalización. De hecho, si Trump hace revertir el globalismo, a pesar de la prominencia de las luminarias de Goldman Sachs como sus asesores económicos, China surgirá como el principal patrocinador estatal de la globalización, con Soros, Goldman Sachs y Rockefeller agarrándose a sus faldas.

China está como siempre dominada por el interés propio en nombre de consignas teóricas. Mientras se practica una economía de mando, exige que otros estados permanezcan abiertos a su dumping. En Nueva Zelanda, recientemente se ha importado acero chino de baja calidad. Actualmente existe una investigación sobre el dumping del acero, pero cuando se plantean preguntas con respecto al comercio con China siempre existe la preocupación por que ella tome represalias. Esta es la «asociación» y la «cooperación» según la definición de China; el otro "socio" debe permanecer siempre subordinado. Esta exigencia de sumisión es parte de la mentalidad de China durante milenios, cuando el emperador fue mantenido como el gobernante mundial por mandato divino. Esta mentalidad imperial ha sustituido al emperador por el Estado. El dumping del acero es un ejemplo práctico de lo que China entiende por "globalización" (‘MBIE launches investigation into Chinese steel dumping’, Stuff Business Day, 23 December 20156; VER).

7/12/16

DUGIN Y EL AVANCE DE LOS NACIONALISMOS ... ¿ES UN PLAN B DE LOS GLOBALISTAS?


Trampas y callejones sin salida del nuevo nacionalismo

Por Alexander Dugin (publicado en Katehon)

El fracaso fundamental de la versión globalista del liberalismo es ahora evidente. El Brexit, la victoria de Trump, y luego será en otra parte. Pero en su lugar aparece la solución más simple: un retorno al Estado nacional (Etat Nation) y a diversas formas de nacionalismo. Eso significa que regresamos - mutatis mutandis - a principios del siglo XX.

El realismo en el OM (+ mercantilismo y proteccionismo en la economía) está casi garantizado y pronto se convertirá en la ideología del centro político (con un cierto retraso necesario para limpiar a los últimos liberales). Bienvenidos a una nueva era de nacionalismo.

La segunda teoría política (el comunismo) está tan desacreditada por la historia del siglo XX que difícilmente podría representar una alternativa, incluso cuando está profundamente impregnada por el virus liberal. Ahora no existe ya ningún comunismo limpio, más bien un liberalismo de extrema izquierda en forma de anarquismo y trotskismo respaldado por ultra-liberales como Soros.

Pero el nacionalismo está relativamente olvidado. Su excesiva demonización por parte de los "antifascistas" lo ha hecho aparecer con cualquier significado. Toda la historia entera de los llamados "nazis" de Putin y luego -y esto es importante- de Trump, finalmente ha desemantizado completamente el término - pronto la palabra "fascista" significará sólo la obscenidad y perderá su sentido completamente. Y la esencia del nacionalismo, no el nombre, volverá y se establecerá en todas partes, como una alternativa simplista a la hegemonía liberal que se está desmoronando ante nuestros propios ojos.

Pero, ¿queremos esto? Si alguien quería esto, ciertamente no éramos nosotros.

Primero, el nacionalismo es un producto de la Modernidad. Exactamente como el resto de la teoría política de la Modernidad, el liberalismo y el comunismo.

Se basa en la negación del espíritu de la Edad Media y en el rechazo de las tradiciones del Imperio y de Cristo. Es burgués en sus raíces y en su esencia. Puede ser un poco mejor que el liberalismo y el comunismo (que explícitamente destruyen la identidad del pueblo y la religión), pero el nacionalismo está infectado con el mismo veneno, el secularismo, el racionalismo, el ateísmo. Es otra versión de Occidentoxicación (Occidentosis) -Gharbzadegi de la persona, como lo llamó el filósofo heideggeriano Ahmad Fardid.

En segundo lugar, el nacionalismo revivirá inevitablemente conflictos latentes entre naciones, pueblos y religiones, los agravará y conducirá a la guerra.

Tal vez los globalistas sólo quieren eso y eso es lo que preparan en secreto (como su plan B). Esperan sobrevivir a otra guerra civil en Europa, y luego volverán con renovado vigor con su demagogia "pacifista". Y habiendo derramado un océano de sangre, los pueblos los aceptarán de nuevo. Y desde allí es un paso corto hasta el Gobierno Mundial. Tal plan puede haber nacido fácilmente en el cerebro del Anticristo.

Por lo tanto, el colapso de los liberales, tenemos que usarlo para nuestros propios propósitos y no debemos caer en la trampa del nacionalismo. Escuchar la basura comunista no tiene ninguna utilidad. Por lo tanto, es necesario centrarse en la Cuarta Teoría Política.

Esta se basa en la comprensión existencial del pueblo (como un todo; el pueblo como Dasein), pero asciende al Logos, a la élite intelectual de la Cuarta Vía. Y esta élite de la Cuarta Vía no puede ser nacionalista; debe ser imperial, gran continental, tradicionalista, metafísica y sagrada. Y necesita comprender los daseins de todos los pueblos, y tener en cuenta su corazón sutil, entender sus Logos, escuchar la silenciosa voz escondida en las profundidades del Ser de los pueblos.

Esta élite de la Cuarta Vía chocará con los demagogos y los "líderes" histéricos que una ola de nuevo nacionalismo inevitablemente traerá al frente como la espuma en la superficie del mar. Y la batalla comienza ahora. Sería mejor que el monstruo neonacionalista fuera estrangulado en la cuna. Pero está a punto de aparecer.

Por lo tanto, ahora - después del gran éxito de Trump - es relevante como nunca antes el plan general para los fundamentalmente conservadores y tradicionalistas en todo el mundo - al menos de América, Europa, Rusia, Irán, Turquía y el resto de Eurasia (y los demás que se unan a nosotros). Necesitamos un frente común dirigido no sólo al resto de los liberales (terminar de drenar el pantano liberal es la tarea técnica ahora), sino también para prevenir y neutralizar el nuevo nacionalismo.

Necesitamos volver al Ser, al Logos, a la ontología fundamental (de Heidegger), a lo Sagrado, a la Nueva Edad Media, y por tanto al Imperio, a la religión, y a las instituciones de la sociedad tradicional (jerarquía, culto, dominación del espíritu sobre la materia y así sucesivamente).

Todo el contenido de la Modernidad es satanismo y degeneración. Nada vale la pena, todo se ha de limpiar. La Modernidad es absolutamente errónea; ciencia, valores, filosofía, arte, sociedad, modos, patrones, "verdades", comprensión del Ser, tiempo y espacio. Todo está muerto con la Modernidad. Así que debería terminar. Vamos a terminarla.

Escuchemos las palabras de Apolo a la derrotada serpiente Python (Πύθων,) - "¡Vas a pudrirte!" (Πύθω!) Lo mismo puede decirse a Hillary Clinton y a la burocracia europea. ¡Pudríos ahí! Nuestra batalla no es con vosotros, el escenario principal de la titanomaquia se traslada a otro frente.

La 4TP frente a la 3TP.

14/11/16

DURO DISCURSO DEL PAPA CONTRA EL TERRORISMO GLOBAL DEL DINERO Y EL COLONIALISMO IDEOLÓGICO GLOBALIZANTE


"... ¿Quién gobierna entonces? El dinero ¿Cómo gobierna? Con el látigo del miedo ...

Con ese lenguaje directo, el Papa Francisco leyó su discurso el pasado 5 de noviembre en el Auditorio Pablo VI. Los destinatarios del mensaje eran los cinco mil participantes del Tercer Encuentro Mundial de Movimientos Populares que se hicieron presentes en el Vaticano.

El discurso de Francisco, el cual prácticamente no tuvo difusión en los medios masivos de comunicación de nuestro país, se centró en una crítica implacable contra el sistema y su ídolo, el dinero.

Hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera. De ese terrorismo básico se alimentan los terrorismos derivados como el narcoterrorismo, el terrorismo de estado y lo que erróneamente algunos llaman terrorismo étnico o religioso”. El sistema injusto que favorece esos movimientos, “ese sistema es terrorista”, indicó.

Además también recordó a sus antecesores, quienes ya denunciaban a este sistema perverso que domina pueblos y naciones. "Hace casi cien años, Pío XI preveía el crecimiento de una dictadura económica mundial que él llamó «imperialismo internacional del dinero» (Carta Enc. Quadragesimo Anno, 15 de mayo de 1931, 109). ¡Estoy hablando del año 1931! El aula en la que estamos ahora se llama “Paolo VI”, y fue Pablo VI quien denunció hace casi cincuenta años la «nueva forma abusiva de dictadura económica en el campo social, cultural e incluso político» (Carta Ap. Octogesima adveniens, 14 de mayo de 1971, 44).  Y al respecto concluyó diciendo "Son palabras duras pero justas de mis antecesores que avizoraron el futuro. La Iglesia y los profetas dijeron, hace milenios, lo que tanto escandaliza que repita el Papa en este tiempo cuando todo aquello alcanza expresiones inéditas. Toda la doctrina social de la Iglesia y el magisterio de mis antecesores se rebelan contra el ídolo-dinero que reina en lugar de servir, tiraniza y aterroriza a la humanidad".

Por otro lado, Francisco también alertó sobre los tentáculos globalizantes que hoy arremeten contra las identidades de los pueblos. En ese sentido el Papa denunció “El colonialismo ideológico globalizante" que "procura imponer recetas supraculturales que no respetan la identidad de los Pueblos". Y dirigiéndose a los integrantes de los movimientos populares les dijo "Ustedes van por otro camino que es, al mismo tiempo, local y universal. Un camino que me recuerda cómo Jesús pidió organizar a la multitud en grupos de cincuenta para repartir el pan". 

A continuación se puede visualizar el video con el discurso completo del Papa, el cual también es transcrito más abajo. 


DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS PARTICIPANTES EN EL ENCUENTRO MUNDIAL DE MOVIMIENTOS POPULARES

Hermanas y hermanos, buenas tardes.

En este nuestro tercer encuentro expresamos la misma sed, la sed de justicia, el mismo clamor: tierra, techo y trabajo para todos.

Agradezco a los delegados, que han llegado desde las periferias urbanas, rurales y laborales de los cinco continentes, de más de 60 países, han llegado a debatir una vez más cómo defender estos derechos que nos convocan. Gracias a los Obispos que vinieron a acompañarlos. Gracias también a los miles de italianos y europeos que se han unido hoy al cierre de este Encuentro. Gracias a los observadores y jóvenes comprometidos con la vida pública que vinieron con humildad a escuchar y aprender. ¡Cuánta esperanza tengo en los jóvenes! Le agradezco también a Usted, Señor Cardenal Turkson, el trabajo que han hecho en el Dicasterio; y también quisiera mencionar el aporte del ex Presidente uruguayo José Mujica que está presente.

En nuestro último encuentro, en Bolivia, con mayoría de latinoamericanos, hablamos de la necesidad de un cambio para que la vida sea digna, un cambio de estructuras; también de cómo ustedes, los movimientos populares, son sembradores de cambio, promotores de un proceso en el que confluyen millones de acciones grandes y pequeñas encadenadas creativamente, como en una poesía; por eso quise llamarlos “poetas sociales”; y también enumeramos algunas tareas imprescindibles para marchar hacia una alternativa humana frente a la globalización de la indiferencia: 1. poner la economía al servicio de los pueblos; 2. construir la paz y la justicia; 3. defender la Madre Tierra.

Ese día, en la voz de una cartonera y de un campesino, se dio lectura a las conclusiones, los diez puntos de Santa Cruz de la Sierra, donde la palabra cambio estaba preñada de gran contenido, estaba enlazada a cosas fundamentales que ustedes reivindican: trabajo digno para los excluidos del mercado laboral; tierra para los campesinos y pueblos originarios; vivienda para las familias sin techo; integración urbana para los barrios populares; erradicación de la discriminación, de la violencia contra la mujer y de las nuevas formas de esclavitud; el fin de todas las guerras, del crimen organizado y de la represión; libertad de expresión y comunicación democrática; ciencia y tecnología al servicio de los pueblos. Escuchamos también cómo se comprometían a abrazar un proyecto de vida que rechace el consumismo y recupere la solidaridad, el amor entre nosotros y el respeto a la naturaleza como valores esenciales. Es la felicidad de «vivir bien» lo que ustedes reclaman, la «vida buena», y no ese ideal egoísta que engañosamente invierte las palabras y nos propone la «buena vida».

Quienes hoy estamos aquí, de orígenes, creencias e ideas diversas, tal vez no estemos de acuerdo en todo, seguramente pensamos distinto en muchas cosas, pero ciertamente coincidimos en estos puntos.

Supe también de encuentros y talleres realizados en distintos países donde multiplicaron los debates a la luz de la realidad de cada comunidad. Eso es muy importante porque las soluciones reales a las problemáticas actuales no van a salir de una, tres o mil conferencias: tienen que ser fruto de un discernimiento colectivo que madure en los territorios junto a los hermanos, un discernimiento que se convierte en acción transformadora «según los lugares, tiempos y personas» como diría san Ignacio. Si no, corremos el riesgo de las abstracciones, de «los nominalismos declaracionistas que son bellas frases pero no logran sostener la vida de nuestras comunidades». (Carta al Presidente de la Pontificia Comisión Para América Latina, 19 de marzo de 2016). Son slogans. El colonialismo ideológico globalizante procura imponer recetas supraculturales que no respetan la identidad de los Pueblos. Ustedes van por otro camino que es, al mismo tiempo, local y universal. Un camino que me recuerda cómo Jesús pidió organizar a la multitud en grupos de cincuenta para repartir el pan (Cf. Homilía en la Solemnidad de Corpus Christi, Buenos Aires, 12 de junio de 2004).

Recién pudimos ver el video que han presentado a modo de conclusión de este tercer Encuentro. Vimos los rostros de ustedes en los debates sobre qué hacer frente a «la inequidad que engendra violencia». Tantas propuestas, tanta creatividad, tanta esperanza en la voz de ustedes que tal vez sean los que más motivos tienen para quejarse, quedar encerrados en los conflictos, caer en la tentación de lo negativo. Pero, sin embargo, miran hacia adelante, piensan, discuten, proponen y actúan. Los felicito, los acompaño, y les pido que sigan abriendo caminos y luchando. Eso me da fuerza, eso nos da fuerza. Creo que este dialogo nuestro, que se suma al esfuerzo de tantos millones que trabajan cotidianamente por la justicia en todo el mundo, va echando raíces.

Quisiera tocar algunos temas más específicos, que son los que he recibido de ustedes, que me han hecho reflexionar y los devuelvo en este momento.

Primero: el terror y los muros.

Sin embargo, esa germinación que es lenta, que tiene sus tiempos como toda gestación, está amenazada por la velocidad de un mecanismo destructivo que opera en sentido contrario. Hay fuerzas poderosas que pueden neutralizar este proceso de maduración de un cambio que sea capaz de desplazar la primacía del dinero y coloque nuevamente en el centro al ser humano, al hombre y la mujer. Ese «hilo invisible» del que hablamos en Bolivia, esa estructura injusta que enlaza a todas las exclusiones que ustedes sufren, puede endurecerse y convertirse en un látigo, un látigo existencial que, como en el Egipto del Antiguo Testamento, esclaviza, roba la libertad, azota sin misericordia a unos y amenaza constantemente a otros, para arriar a todos como ganado hacia donde quiere el dinero divinizado.

¿Quién gobierna entonces? El dinero ¿Cómo gobierna? Con el látigo del miedo, de la inequidad, de la violencia económica, social, cultural y militar que engendra más y más violencia en una espiral descendente que parece no acabar jamás. ¡Cuánto dolor y cuánto miedo! Hay -lo dije hace poco-, hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera. De ese terrorismo básico se alimentan los terrorismos derivados como el narcoterrorismo, el terrorismo de estado y lo que erróneamente algunos llaman terrorismo étnico o religioso, pero ningún pueblo, ninguna religión es terrorista. Es cierto, hay pequeños grupos fundamentalistas en todos lados. Pero el terrorismo empieza cuando «has desechado la maravilla de la creación, el hombre y la mujer, y has puesto allí el dinero» (Conferencia de prensa en el Vuelo de Regreso del Viaje Apostólico a Polonia, 31 de julio de 2016). Ese sistema es terrorista.

Hace casi cien años, Pío XI preveía el crecimiento de una dictadura económica mundial que él llamó «imperialismo internacional del dinero». (Carta Enc. Quadragesimo Anno, 15 de mayo de 1931, 109). ¡Estoy hablando del año 1931! El aula en la que estamos ahora se llama “Paolo VI”, y fue Pablo VI quien denunció hace casi cincuenta años la «nueva forma abusiva de dictadura económica en el campo social, cultural e incluso político» (Carta Ap. Octogesima adveniens, 14 de mayo de 1971, 44). Son palabras duras pero justas de mis antecesores que avizoraron el futuro. La Iglesia y los profetas dijeron, hace milenios, lo que tanto escandaliza que repita el Papa en este tiempo cuando todo aquello alcanza expresiones inéditas. Toda la doctrina social de la Iglesia y el magisterio de mis antecesores se rebelan contra el ídolo-dinero que reina en lugar de servir, tiraniza y aterroriza a la humanidad.

11/11/16

LO QUE ESTABA EN JUEGO EN LAS ELECCIONES DE EE.UU. SEGÚN ALEXANDER DUGIN


El día de la elección presidencial en EE.UU., es decir antes de conocerse el resultado, el sitio web Katehon publicó una breve síntesis del analista geopolítico y filósofo ruso Alexander Dugin, en la cual describió crudamente lo que estaba en juego en la mentada contienda electoral.

El autor de la "Cuarta Teoría Política", argumenta que la puja entre Trump y Clinton excedió ampliamente el marco de la votación presidencial estadounidense porque considera que lo que se determinó en ella es, ni más ni menos, el futuro del mundo. En efecto, a su entender, la Demócrata y el Republicano representaron respectivamente el unipolarismo globalizante vs el multipolarismo identitario, y con ello sus consecuencias, es decir, la guerra o la paz.

A continuación reproducimos la opinión de éste pensador ruso, con la tranquilidad de tener ya el resultado puesto ...


Clinton es la guerra, Trump es la libertad
por Alexander Dugin

Hoy está siendo decidido el destino de la humanidad. La pregunta es muy clara: ¿guerra o paz? Estados Unidos es la única hiper-potencia, y hoy se celebran las elecciones en este país. ¡Y qué elecciones son éstas! Por primera vez en muchas décadas, los dos candidatos encarnan dos caminos alternativos de desarrollo para los Estados Unidos y, en consecuencia, para la humanidad en su conjunto.

Hillary Clinton es el camino del globalismo, el mundo unipolar y la continuación de la hegemonía estadounidense. Bajo las actuales circunstancias en las que el poderío norteamericano está colapsando en todas las regiones del mundo, una victoria de Clinton significa la guerra, la guerra contra todos los que se oponen a la hegemonía estadounidense y eligen el mundo multipolar en lugar del unipolar. Clinton es el viejo orden mundial, el que se formó a principios de los años noventa. Este orden está llegando a su fin, pero no quiere ser terminado. Y esto significa agonía. La agonía de un pequeño estado o nación es una cosa. Es aterradora y peligrosa, incluso tóxica. Pero la agonía de una hiperpotencia global es un desafío monstruoso para el mundo entero, para toda la humanidad. Es como un titán cayendo al abismo. Puede arrastrar fácilmente a todos los demás con él. De hecho, Clinton es una candidata genuinamente poseída. Pero no sólo en virtud de sus cualidades personales. Más bien, su obsesión individual refleja la locura de las élites globalistas. Todavía gobiernan el mundo, pero su tiempo se está acabando. Ya no atraen ni seducen a nadie. La gente les obedece sólo por temor y debilidad. Hillary Clinton es una imagen de la loca Gran Madre Cibeles que castró a sus seres queridos. Lleva el elemento matriarcal del horror que exige la sumisión sin garantizar nada a cambio. Clinton significa la guerra.

Donald Trump es la América que casi perdimos. Este es un gran país habitado por gente rústica, ingenua y decidida, cada uno ocupado con sus propios problemas personales, estableciendo negocios y empresas, con el trabajo y la diversión, pero son todos estadounidenses de Trump por una razón: quieren sentirse libres. Eso es todo. Los partidarios de Trump son los personajes de la novela de Ken Kesey, One Flew Over the Cuckoo’s Nest [Alguien voló sobre el nido de cuco*], los pacientes de la clínica psiquiátrica gobernados por la Gran madre, la enfermera jefe Mildred Ratched, Gran enfermera como Gran madre. Ellos ven que la élite globalista de Wall Street, los maníacos del Sistema de la Reserva Federal y los ultra-liberales están privando a los estadounidenses comunes de lo que es más importante para ellos: su identidad. Como dijo Patrick Buchanan, Estados Unidos subyugó al mundo, pero se perdió así mismo. La única salida para la verdadera Norteamérica, la Norteamérica de la libertad, es la democracia directa y la dignidad. Eso es Donald Trump. En él hay esperanza para la paz con otros pueblos, el regreso de los estadounidenses a su “ciudad sobre una colina”, que desde hace mucho tiempo está fuera de la vista, olvidada y abandonada por la élite transnacional, los neoconservadores y los intrigantes globales de la CFR, que no se preocupan por Norteamérica. La Norteamérica de Trump es una Norteamérica que regresa a sus raíces, una Norteamérica centrada en su situación interna y renunciando a la hegemonía y a las estrategias globales. Tal Norteamérica podría llegar a ser no sólo un socio, sino un amigo sincero de todas las otras naciones y pueblos. Trump es Randle Patrick McMurphy, de One Flew Over the Cuckoo’s Nest, de Ken Kesey. Se rebeló contra la Gran enfermera para liberar a todos los demás. Los animó a tener fe en sí mismos y los libró de su miedo a la magia negra de la Gran madre. La batalla de Trump contra Hillary también es un drama psicoanalítico. Es el macho independiente y patriarcal que abandona el hechizo castrado de la feminidad agresiva y severa.

La Norteamérica de Trump es una Norteamérica de hombres, rústica y torpe, pero bastante encantadora.

Todo va a decidirse hoy. La victoria de Hillary podría significar el fin del mundo. Esto necesita ser preparado. Se ha convertido en un rehén de las fuerzas que han cubierto su apuesta en ella. Lo más probable es que esté desesperadamente enferma y se mantenga sólo por los medicamentos más eficaces y el dopaje. Pero esto no cambia nada. El propio diablo gobernará Norteamérica y en parte al resto del mundo desde su espalda. La situación es siempre la misma: las brujas en sí no son tan terribles como su señor negro. El Evangelio dice que la perversión vendrá al mundo, pero ¡ay de aquel por quien viene!

La victoria de Trump significa un reinicio completo del sistema global. Norteamérica volverá a ser grande de nuevo, pero ya no será el único polo. Esto significa que los estadounidenses y otros pueblos tendrán libertad. Y el nombre de esta libertad es Donald Trump.

En cualquier caso, el mundo será un lugar diferente mañana. O mucho peor de lo que es ahora o mucho mejor. Pero sólo una cosa está clara: el mundo nunca más será el mismo.


* Traducción para España. En Argentina, tanto la novela como la película lleva el nombre de "Atrapado sin salida".

1/4/15

UN TROSKO EN HARVARD AUSPICIADO POR ROCKEFELLER ... NADA NUEVO, NADA DE QUE ASOMBRARSE.


Por Onésimo Burgalés

El pasado 26 de marzo, José Saúl Wermus, más conocido como Jorge Altamira, participó de la Serie de "Charlas Presidenciales 2015" en la Universidad de Harvard; evento organizado por la Asociación de Alumnos de esa casa de estudios y por el Instituto de Tecnología de Massachusetts y auspiciado por el Centro de Estudios para America Latina "David Rockefeller".

Algunos medios levantaron la noticia con asombro. Pero ... ¿Cómo es posible que el líder troskista del Partido Obrero y fiel representante de la IV Internacional en nuestro país sea invitado para disertar en Harvard y auspiciado por el usurero, multimillonario e hiper capitalista David Rockefeller?

A modo de ejemplo, es de destacar la sorpresa del "periodista" Sebastián Wainraich del programa "Metro y Medio" de Radio Metro; quien previo a entrevistar a Altamira dijo: "... Hubo de todo este fin de semana, pero hubo algo interesante: el Sr. Jorge Altamira del Partido Obrero ... ¿A donde dio una conferencia? ... vos me decís, estuvo en La Habana, en Cuba, en la sede del Partido Comunista de Chile ... No, estuvo en la Universidad de Harvard ... ¡Señoras y señores! Jorge Altamira ... Altamira buenas tardes, buenas noches (...) Me sorprende que te hayan invitado de Harvard" y el dirigente troskista le contesta hipócritamente "... Bueno a mí también ...".

Pero, parafraseando al "filósofo" contemporáneo Luis Barrionuevo, ¿De qué se sorprende el "rusitoWainraich? ... ¿Acaso no sabe que el propio León Trosky, cuyo apellido verdadero era Bronstein, fue financiado por las bancas ultra capitalistas para realizar su orgía de sangre durante la Revolución Rusa de 1917?

En efecto, es sabido que entre las aportaciones a la causa bolchevique se destacó la del financiero Jacob Schiff, de la Banca Kuhn Loeb & Co. Pero no fue el único también debe nombrarse a Felix Warburg, Otto Kahn, Jerónimo Hanauer, Max Breitung e Isaac Seligman, y a las entidades bancarias adscritas a la American International Corporation, como Chase National Bank de los Rockefeller, entre otras.

Lo dicho es corroborado por célebre Maurice Pinay, quien en el capítulo "Los Financieros del Comunismo" de su obra "Complot contra la Iglesia" establece que ya "a principios de 1919, el servicio secreto de los Estados Unidos de Norteamérica, entregó al alto delegado de la República Francesa en ese país un memorial en el que categóricamente señala la partición de los principales banqueros en la preparación de la revolución comunista rusa". Para indagar sobre los oscuros vínculos entre las bancas usureras y la revolución soviética se recomienda la lectura de la entrada "¿Quienes financiaron la revolución rusa y el marxismo?" del Blog Unidos x Perón, y las obras "El Cerebro del Mundo, la cara oculta de la globalización" de Adrián Salbuchi, "Historia del Anticristo" de Alberto Ezcurra Medrano, y la mencionada "Complot contra la Iglesia" (Tomo I) de Maurice Pinay.

Por lo visto Trosky y Altamira, o mejor dicho Bronstein y Wermus, no solo coinciden en el hábito de cambiar de nombre, ser correligionarios y destilar veneno clasista e internacionalista, sino que también comparten el mismo "mecenas", la banca Rockefeller.

Pero algún lector desprevenido se preguntará: ¿Como es posible está connivencia entre capitalismo y comunismo? ¿Acaso no son enemigos? Y la respuesta es no. No son enemigos sino que son dos caras de la misma moneda. Es decir la misma ideología de la globalización vista de distintos ángulos.

Adrián Salbuchi, en su obra citada supra, nos aclara la cuestión al expresar que "... ambos universalismos -el marxista y el capitalista- han tenido desde sus comienzos un conjunto de premisas filosóficas, metas y objetivos en común, que en muchos aspectos hizo que sus respectivas doctrinas resultasen simétricamente complementarias. La gran diferencia se verificó siempre en sus respectivas metodologías de implementación que innegablemente fueron diferentes y, en muchos aspectos, diametralmente opuestas". Y revela que "... la estrategia básica desde hace muchas décadas parecía haber sido la de lanzar a ambos 'experimentos' -comunismo y capitalismo- (...) sobre el planeta y luego dejarlos que se desarrollaran según sus propias dinámicas; que interactuaran y, dentro de determinados límites, que entraran en conflicto, para así fortalecerse mutuamente. Luego a su debido momento, la cuestión se reduciría a determinar cuál de los dos 'experimentos' resultaba más apto y viable para impulsar el gobierno mundial".

Lo expresado por Salbuchi lo corrobora Eisuka Sakakibara, director general de la Oficina de Finanzas Internacionales del Ministerio de Finanzas del Japón y miembro de la Trilateral Commission. En efecto, el globalista japonés publicó en el órgano de difusión del CFR (Foreign Affairs) de Septiembre y Octubre de 1995, que la Guerra Fría "no fue más que un conflicto entre dos versiones extremas del progresivismo: socialismo y capitalismo neoclásico. Ambas ideologías fijaron como meta una rápida y justa distribución del bienestar material ... La ex URSS y los Estados Unidos podrían clasificarse juntos como estados experimentales que brindaron al mundo dos alternativas distintas para el progreso". En definitiva, podemos afirmar desde una perspectiva teológica y agustiniana que se trata de dos alternativas inmanentistas para establecer la "Ciudad del Hombre" en detrimento de la "Ciudad de Dios".

Pero es de advertir que incluso no se debe descartar una mixtura de ambos experimentos. A este respecto, Salbuchi destaca la iniciativa de uno de los propulsores del nuevo orden mundial Zbigniew Brzezinski, cofundador de la Trilateral Commission y miembro del CFR, quien en su obra "Entre dos edades: el Rol de los Estados Unidos en la Era Tecnotrónica" de 1971, "... propuso a Occidente encontrarse 'a mitad de camino con el bloque comunista', lo que a su entender implicaba infiltrar al bloque soviético con tecnología, financiamiento y la metodología capitalista de la especulación, al tiempo que se permitía una gradual pero creciente influencia filosófica del marxismo en Occidente". Y concluye Salbuchi que "... nada mejor para controlar a grandes masas de trabajadores que la filosofía marxista, flexibilizada con la tecnología occidental y el estilo de vida estandarizado propuesto por los Estados Unidos como campeón universal del American way of life". Cualquier coincidencia con la actualidad no es pura casualidad ... lo vienen planeando como mínimo desde fines de la Primera Guerra Mundial!!

Por último es de destacar que todo esto ya era explicado por el General Perón en la década del '60. En su obra La Hora de los Pueblos, Perón decía que "el capitalismo y el comunismo soviético no son sino dos aparentemente contrapuestas pero en realidad de verdad, perfectamente unidas y coordinadas. Para comprobarlo, baste recordar 1941, cuando se aliaron para aniquilar a un 'tercero en discordia' representado entonces por Alemania e Italia. No es menos elocuente lo que sucedió en la Conferencia de Yalta en que ambos imperialismos se ponen de acuerdo y coordinan sus futuras actividades de dominio y explotación (...) Pero es que todo tiende a internacionalizarse alrededor de ello, lo que en último análisis es un triunfo del internacionalismo comunista. La masonería, el sionismo, las sociedades internacionales de todo tipo, no son sino consecuencia de esa internacionalización del mundo actual. Son las fuerzas ocultas de la revolución como son las fuerzas ocultas del dominio imperialista".

Por todo ello muchachos, y en especial para vos "rusitoWainraich ... no hay nada nuevo, nada de que sorprenderse.