Los hombres, del centro de Escocia, fueron declarados culpables por un jurado en Edimburgo de más de 50 cargos, que van desde el abuso de niños a partir de tres meses de edad hasta la conspiración y posesión de más de 125 mil imágenes de pornografía infantil.
Dos de los líderes de la banda, la mayor red de pedofilia descubierta en Escocia, fueron declarados culpables de violar y abusar de los niños pequeños de amigos mientras los cuidaban, y compartían imágenes de esos abusos.
Uno de ellos, James Rennie, de 38 años, ex director ejecutivo de la línea de ayuda de gays y lesbianas “LGBT Youth Scotland”, había estado cuidando al hijo de amigos íntimos, llamado “niño F” de tres meses de edad. Los padres del niño se sentían tan cómodos con Rennie que le permitían bañarlo, cambiarlo y vestirlo, a quien llegó a abusar varias veces durante cuatro años, permitiendo que otro cabecilla, Neil Strachan, participara.

